LOS PENDONES 

El “pendón” es una bandera o estandarte utilizado en la Edad Media por los señores feudales y por sus milicias como distintivo. Su origen hay que buscarlo en la necesidad, como tantas otras realidades.

En una época en la que las batallas eran muy confusas por la dificultad de distinguir a las fuerzas enemigas, dado que no existían los uniformes y los jefes militares solían cambiar de aliados con frecuencia y facilidad; se hizo necesario utilizar distintivos que se vieran claramente y que identificaran el bando propio. 

 
    Refiriéndonos a los tiempos presentes: la tela o “paño” de los pendones leoneses suele estar formada por varias franjas casi siempre horizontales,
unidas por agremanes (puede haber hasta 10 franjas) y es de las denominadas "de damasco": tela fuerte de seda o lana y con dibujos formados con el tejido. Los diferentes colores y la combinación de los mismos marca la procedencia del pendón.  Su forma es  rectangular de entre 5 y 7 metros de alto por aproximadamente otros tantos de ancho, con dos puntas y un corte biselado central, siendo en la mayoría, la punta superior de mayor longitud que la inferior.

Los colores más frecuentes son, por este orden: rojo carmesí, verde, azul, blanco, morado y oro

La longitud del palo o vara, oscila desde los nueve metros  hasta los catorce; rematada por algún adorno, generalmente una cruz y unas flores. Todo el conjunto puede pesar entre 30 y 40 Kgrs.

Los portadores van equipados con cinchas, bandolera que se coloca en la cintura y en la que se engancha el saliente metálico de la base del mástil para sostenerlo.  

Un figura importante es el remador que  llevando la cuerda guía, -también llamada "viento"-, ayuda tanto  a levantar el pendón como a  mantenerlo en equilibrio, sobre todo cuando sopla  viento fuerte.

Realmente, hoy los pendones, son sólo instrumento folklórico; y precisamente como folklore y gracias a él se conservan.

Probablemente la mayor parte de los 1200 pueblos que aproximadamente hay en la provincia de León, incluso la mayor parte de los otros 200 que han desaparecido, probablemente, digo, todos han tenido alguna vez su pendón. Hoy se tiene noticia de mas de trescientos pendones en la provincia que sólo se sacan a la calle con motivo de procesiones religiosas y romerías; poniendo un punto de folklore que tampoco sobra en las manifestaciones religiosas.

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